|
Aunque por sus
garras pueda parecer una especie típicamente
carnívora su alimentación es vegetal
en un 85 %. Los alimentos básicos son las plantas
herbáceas en primavera, las bayas y frutos carnosos
en verano y las bellotas de roble y los hayucos en
otoño e invierno. Los animales más consumidos
son las hormigas, las abejas y las carroñas
de ungulados silvestres y domésticos. En el oso pardo, la regla general durante la estación fría es la hibernación. La escasez de alimento y el frío de los bosques crean un balance energético negativo, y ambos factores parecen desencadenar la hibernación de los osos. Antes de hibernar consumen grandes cantidades de alimentos de elevado valor calórico –ingieren hasta 20.000 calorías diarias-, incrementando su capa de grasa para la hibernación en 15 ó 20 cm de espesor. Durante el reposo invernal el oso deja de comer, beber, defecar y orinar, y mantiene las constantes funcionales gracias a la energía proporcionada por las reservas grasas acumuladas durante el otoño, de las que consume una media diaria de 4.000 calorías. También se producen los partos y las osas se despiertan para lamer, alimentar, acicalar y desparasitar a sus crías. Viven casi todo el año en solitario o, como mucho una madre con sus hijos. Tanto machos como hembras son polígamos y las uniones de primavera sólo suelen durar pocos días, después el macho se desentiende de su “familia”. En la época de celo, los machos se restriegan contra los troncos de los árboles para impregnarlos de su olor y marcar así su territorio, también dejan marcadas sus uñas y colmillos. Son las propias cópulas las que inducen la ovulación de la hembra y, aunque la fecundación se produzca en primavera, el óvulo fecundado no se implantará hasta el otoño, cuando comenzará la verdadera gestación de tan sólo dos meses de duración. En plena hibernación –probablemente
en enero– y en la seguridad de la osera, la hembra
pare de una a tres crías, excepcionalmente cuatro. Debido a sus
hábitos alimenticios el oso necesita para vivir
lugares con abundancia de frutos y extensiones amplias
de territorio que utiliza de forma estacional. Por
eso elige bosques caducifolios, brezales y piornales,
pastizales de montaña y cultivos y prados de
siega próximos a los pueblos entre otros ambientes. |